Te voy a contar cómo se quita una mancha de vino, que esto lo sabe muy poca gente y te va a salvar un mantel. Sal encima, mucha sal, sin frotar y sin esperar. La sal absorbe el vino antes de que agarre en la fibra. Luego agua fría, nunca caliente, que el calor fija la mancha para siempre.
Y si aun así queda sombra, vino blanco encima del tinto. Suena a broma y no lo es. Lo probé en Nochebuena delante de toda la familia y se me quedaron mirando. Y funcionó.