Yo he trabajado con gente de todas partes y te digo una cosa: aquí se trabaja bien, lo que pasa es que nos gusta quejarnos. En Alemania hacen las mismas horas y salen a su hora porque están organizados, no porque sean mejores. Yo estuve tres meses allí en el noventa y ocho y volví con las ideas muy claras. Aquí nos falta organización. Y luz por las tardes.